TRABAJAR DESDE EL HOGAR, “Teletrabajo”

Se presenta una nueva realidad laboral caracterizada por el teletrabajo, reducciones de jornadas, ERTES, suspensión de contratos y demás reajustes. Por todo ello, es necesaria una renovación de las metodologías y procedimientos apostando por los más novedosos y eficientes logrando, a su vez, implantar nuevos procesos de incorporación y readaptando las modalidades existentes en aras de potenciar el talento, autonomía, adaptabilidad y habilidades digitales de los empleados en la organización.

La modalidad de teletrabajo requiere, a parte de una gran dosis de resiliencia, motivación y alto grado de responsabilidad, una serie de prioridades a tener en cuenta:

  • Acondicionar un “espacio de trabajo”.
  • Mantener los horarios de levantarse y acostarse, así como las rutinas de aseo y arreglo.
  • Determinar una jornada laboral mínima.
  • Fijarse unos objetivos diarios realistas.
  • Mantén la comunicación con los compañer@s (videoconferencias, mensajería, Skype, zoom…
  • Oxigénate! Toma un tiempo para desconectar (paseo, tomar un té…).
  • Conciliación, realiza tu jornada laboral y respeta tu vida personal.

Es importante respetar los tiempos para no incurrir en malos hábitos que deriven en conductas insanas que alteren la conducta convirtiendo a las personas en:

  • Workaholics, la prioridad es el trabajo y estructuran su día según se plantee la jornada laboral. Son considerados adictos al trabajo y con gran necesidad de demostrar su productividad a sus superiores. Esta conducta puede derivar en un agotamiento significativo por parte del trabajad@r así como el riesgo a sufrir “burn out”.
  • Soñadores, personas tendentes a distraerse y divagar mentalmente, con facilidad a “perder el hilo” y no centrarse en su cometido laboral incurriendo en una falta de productividad alarmante lo que podría incluso, poner en peligro su puesto de trabajo.
  • Reclusos, aquell@s que cumplen con sus objetivos laborales pero que manifiestan una predisposición a la comodidad en su hogar que les lleva a no comunicarse con sus compañer@s y a aislarse de su entorno lo que podría desembocar en problemas físicos y psíquicos.